Guía Geológica Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama

67 SIERRA DE GUADARRAMA EL RELIEVE DE LA SIERRA DE GUADARRAMA Hay dos características orográficas que dan un carácter singular a las montañas de la Sierra de Guadarrama y que determinan su gran sencillez morfológica, siendo ambas consecuencia indirecta de la Orogenia Alpina. En primer lugar, es llamativa la simplicidad de su organización orográfica, dos cuerdas principales de cumbres que se cruzan a la altura de los Siete Picos y que originan por ello tan solo dos valles verdade- ramente intramontanos: Lozoya y Moros. Esta característica también explica el hecho de que, a diferencia de otras montañas de orografía más compleja como Pirineos, Cordillera Cantábrica, Cordillera Bética..., la Sierra de Guadarrama presente siempre una panorámica muy similar, casi independiente de la proximidad o lejanía del observador. Otro característica singular, que ya en 1864, llamó la atención a Casiano de Prado, es “que se puede caminar a caballo por la mayor parte de la divisoria… siendo los puertos o pasos depresiones muy suaves”. La Sierra de Guadarrama a grandes rasgos es una alineación montañosa de dirección NE-SO de relieve sencillo. La zona incluida en el parque nacional comienza al suroeste en la Sierra de la Mujer Muerta (2.197 m) y en el cordal de Peña Águila (2.008 m), para unirse en un solo cordal a la altura del Cerro Minguete (2.026 m). En su sector central, sigue una dirección E-O, entre los puertos de la Fuenfría y de Navacerrada, pasan- do por los Siete Picos (2.138 m). Desde allí, se originan dos líneas de cumbres, que se separan a partir del Alto de las Guarramillas (2.258 m), conocido popularmente como Bola del Mundo. La primera alineación se dirige hacia el noreste, por el Puerto de Cotos y el Pico de Peñalara (2.428 m), máxima altura del parque nacional, para conformar el alto cordal de los Montes Carpetanos y llegar así al Puerto de Navafría o de Lozoya (1.773 m) y la cumbre del Regajo Alto (2.100 m). El segundo cordal continúa en dirección E-O y conforma la denominada Cuerda Larga, que finaliza en el Puerto de La Morcuera (1.776 m) y cuya máxima altura es la Cabeza de Hierro Mayor (2.381 m). Observando el paisaje, tanto desde su vertiente norte como desde la sur, la Sierra de Guadarrama destaca siempre como una alineación montañosa de más de 2.000 m de altura sobre el nivel del mar que se eleva de modo repentino sobre el entorno casi llano, constituyendo una línea de cumbres alta y muy continua. A partir de estas alineaciones montañosas se definen los principales valles de la Sierra de Guadarrama, que presentan direcciones diferentes, bien sea subparalelos a la cadena (Mo- ros y Lozoya) u ortogonales a esta (Fuenfría-Gua- darrama, Valsaín, La Barranca, etc.). Estos valles vierten sus aguas hacia las cuencas de los ríos Duero y Tajo, la alineación montañosa actúa así de divisoria fluvial y administrativa, pues separa ambas cuencas hidrográficas y las provincias de Madrid y de Segovia. La delimitación del parque nacional asemeja en planta a una “T” invertida, que se ve desdibujada cuando se incluye el perímetro de protección establecido por la normativa.

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