Guía Geológica Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama

114 Canchales en el valle de La Barranca (Navacerrada). El Hoyo Cerrado o de Prado Herrero, en la cabecera del arroyo del Mediano (cara sur de Cuerda Larga), es un circo glaciar pequeño pero muy profundo. Arriba: vista lateral desde el Este, a la izquierda se observan las Cinco Torres de La Pedriza del Manzanares. Abajo: vista desde las laderas superiores, se observa bien su fondo, muy llano y ocupado por prados, y ambas morrenas laterales, al fondo el Cerro de San Pedro (Guadalix de la Sierra). de extensión similar al de Las Cerradillas, pero de morfología muy diferente, más estrecho y alargado, pues su desarrollo se hizo al amparo de la cara este de la loma de El Empalotado. En la cara sur de Cuerda Larga destaca sobre todo el circo de Hoyo Cerrado o de Prado Herrero, en la cabecera del arroyo del Mediano. Se trata de un circo orientado al este, bajo la cumbre de Asómate de Hoyos, a la que da nombre. Aunque este circo es relativamente pequeño, pues ocupa poco más de 60 ha, presenta una morfología de circo muy evidente, ya que es bastante pro- fundo (unos 400 m de desnivel), tiene su fondo bastante plano y con dos morrenas laterales perfectamente conservadas. Al sureste de Valdemartín y al sur de Cabezas de Hierro y de la Loma del Pandasco hay otros circos de origen glaciar, pequeños y sin depósitos de morrenas importantes. Los geomorfólogos llaman periglaciar a los am- bientes morfoclimáticos situados alrededor de los glaciares y que se caracterizan por que los suelos de esas regiones (llamados permafrost ) contienen hielo de manera permanente. Hoy en día, ese término se suele utilizar de manera algo más genérica y se engloban en él todas las formas y materiales en los que de una u otra manera intervienen procesos de hielo – deshie- lo, así como también los debidos a las acciones y procesos nivales. En la Sierra de Guadarrama los procesos periglaciares pasados y actuales han dado lugar a algunos paisajes singulares. Las formas de origen periglaciar más extendi- das en el parque nacional son los canchales . Se denomina canchal a una acumulación de bloques de rocas que descansan al pie de una pared rocosa. Este término se suele usar tanto para denominar la forma del terreno como al material acumulado. Los montañeros suelen denominarlo pedreras . Debido al gran tamaño de los fragmentos rocosos que lo componen, los canchales son elementos bastante estables y permanentes del paisaje. Aunque los canchales se pueden formar en distintos ambientes, los más típicos son los debidos a la meteoriza- ción física por procesos de hielo - deshielo en ambientes periglaciares de montaña y de grandes latitudes. La orientación juega un papel importante en el control de los procesos de hielo – deshielo, por lo que los canchales son más frecuentes y extensos en las laderas de umbría (norte), como por ejemplo en la cara norte de Cabezas de Hierro (en Cuerda Larga), en la Mujer Muerta y en Peñalara. Pero también hay canchales importantes en las vertientes sur de La Najarra y de La Maliciosa. Algunos de estos canchales son las zonas de inicio o cabecera de flujos de derrubio, que se pueden observar en Peñalara noroccidental o en otros canchales como los del Alto de Guarramillas, Cabezas de Hierro y Mujer Muerta. Cuando un helero más o menos permanente se ubica al pie LOS PAISAJES PERIGLACIARES LOS PAISAJES GEOLÓGICOS

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