Aportación
hídrica: volumen de agua recibido por una
cuenca vertiente en un determinado periodo de tiempo. En régimen natural dicha
aportación coincide con el volumen total de agua descargado en un lugar
determinado de dicha cuenca.
Tiempo de
residencia: tiempo medio que permanece el
agua subterránea en un acuífero. Equivale al cociente entre el volumen de agua
almacenada y la recarga anual.
2ª La amplia distribución
de los acuíferos, que cubren un tercio de todo el territorio peninsular e
insular (177 000 km2), permite atender las demandas con un menor coste de
infraestructura de captación y transporte al lugar de
utilización, y sin necesidad de grandes obras de
regulación. A estas condiciones favorables
hay que
añadir, además, el que no
suele ser necesaria la instalación de plantas de tratamiento debido a la buena
calidad química y bacteriológica de estas aguas, lo que disminuye su coste de
aprovechamiento.
Hay que tener en cuenta
que muchas áreas españolas definidas como zonas sin acuíferos están constituidas
por materiales de reducida permeabilidad que localmente pueden tener un gran
interés, tanto para abastecer a pequeños núcleos de población, como para usos
agrícolas e industriales; claros ejemplos son los casos de Galicia, Extremadura
o la Sierra de Madrid, donde existe un número relevante de pequeños acuíferos.
Se puede, pues, afirmar que España es un país con importantes recursos en aguas
subterráneas, tanto en cantidad como en calidad.
Las aguas subterráneas renovables están
estimadas, para la totalidad de los acuíferos españoles, entre 20 000 y
29 000 hm3 por año; esta cifra representa respectivamente entre el
18% y el 26% de la aportación hídrica* total (escorrentía total), estimada
en 110 000 hm3/año.