En
este epígrafe se van a presentar someramente
las actividades que el IGME está desarrollando
en su papel de organismo científico y técnico
asesor de los órganos de la Administración
Estatal, Autonómica y Local con competencia
en la gestión de los suelos contaminados.
Antes
de pasar revista a dichos trabajos, merece la
pena destacar como ejemplo de la labor del IGME
al servicio de las Administraciones Públicas
y de la sociedad en general la intensa actuación
que se llevó a cabo como consecuencia de
la situación de emergencia que se creó
en el mes de abril de 1998 a causa de la rotura
de la balsa de lodos en el complejo minero de
Aznalcóllar. Pocas horas después
del accidente los equipos del IGME iniciaron los
reconocimientos, estudios y cartografías
encaminados a evaluar la situación de los
terrenos afectados en la cuenca del río
Guadiamar, así como los trabajos de seguimiento
de la contaminación en suelos y aguas subterráneas.
Además, el IGME aglutinó un grupo
interdisciplinar que integraba equipos científicos
y técnicos de los Organismos Públicos
de Investigación, de la Universidad y de
la Administración para abordar la evaluación
de la situación, lanzar propuestas de recuperación,
y analizar los escenarios futuros de evolución
en los aspectos geológicos, hidrogeológicos
y de suelos. Una síntesis de estos trabajos
y resultados se encuentra en un número
especial de la revista del IGME "Boletín
Geológico Minero" (Ayora et al., 2001).
3.1. Colaboración
con la Administración General del Estado.
El
IGME tiene suscrito un convenio de colaboración
con la Dirección General de Calidad y Evaluación
Ambiental del Ministerio de Medio Ambiente, entre
cuyos objetivos está la asistencia científica
y técnica en materia de suelos contaminados.
Los trabajos que se están desarrollando,
entre otros, son los siguientes:
-
apoyo técnico en el desarrollo reglamentario
del Título V, Suelos Contaminados, de
la Ley 10/98 de Residuos
-
elaboración de un Libro Blanco de la
Reutilización de Suelos Urbanos Degradados
("Brownfields" en terminología
anglosajona)
- actividades
como Centro Nacional de Referencia de Suelos.
A
continuación se describen estos trabajos.
a)
Desarrollo reglamentario de la Ley de Residuos
Los aspectos hasta ahora abordados en relación
con el desarrollo de la Ley de Residuos en materia
de suelos contaminados son:
- la
elaboración de una relación de
contaminantes prioritarios
-
la definición de criterios para la declaración
de suelos contaminados
-
el establecimiento de niveles genéricos
de referencia (NGR) para la investigación
de suelos contaminados, específicos para
diferentes usos del suelo, y basados en consideraciones
de riesgo admisible para la salud humana.
En
cuanto a los criterios para la declaración
de suelos contaminados, y siguiendo la filosofía
del análisis de riesgos, tal y como la
propia Ley de Residuos indica en su Título
V, para cada contaminante considerado se define
como suelo no contaminado aquel en que para dicho
contaminante el riesgo sobre la salud humana y
el medio ambiente es un riesgo admisible.
El
concepto de riesgo admisible es básico,
tal y como se muestra en la Fig. 1,
en la definición de un suelo como no contaminado
o como potencialmente contaminado.

Figura 1.- El riesgo admisible
en la definición de suelos contaminados
En
lo referente a salud humana, se establecen los
siguientes umbrales de riesgo admisible:
-
para sustancias con efectos carcinogénicos
se establece que la dosis recibida procedente
del terreno contaminado debe ser tal que no
se traduzca en incrementos de la tasa de aparición
de cánceres superiores a 1 caso en 100.000.
- para
sustancias con efectos sistémicos se
establece que la dosis recibida por un individuo
expuesto a la contaminación del suelo
no debe exceder la dosis de referencia correspondiente.
Por lo tanto, la relación dosis recibida/dosis
de referencia debe ser menor que la unidad.
Para
cada sustancia contaminante considerada, el riesgo
admisible es función de la dosis admisible
por el receptor y de la toxicidad de la sustancia.
La
dosis es la concentración de la sustancia
contaminante que recibe un individuo por diferentes
vías de exposición. La dosis viene
determinada por el grado de exposición
del individuo al medio contaminado por las diferentes
vías, y por la concentración del
contaminante en el medio, que en este caso es
el suelo.
Se
entiende por dosis admisible para un contaminante
la dosis de esa sustancia que produce niveles
de riesgo admisible.
La
toxicidad valora la relación "dosis
recibida-efecto observado" de una sustancia
en un individuo. Se determina a partir de la experimentación
o de otros medios.
Una
vez fijado el nivel de riesgo admisible y la toxicidad
de una sustancia, es posible determinar la dosis
que satisface la condición de riesgo (dosis
admisible), y por tanto la concentración
en el suelo de dicha sustancia que hace que un
individuo en un escenario genérico de uso
del suelo reciba dicha dosis admisible.
Surge
así el término de Nivel Genérico
de Referencia (NGR), definido para cada sustancia
como la concentración límite en
el suelo que se traduce en un riesgo admisible.
Los NGR para las diferentes sustancias contaminante
van a ser una herramienta fundamental en la gestión
de suelos contaminados, pues van a delimitar aquellos
suelos en los que razonablemente no se van a producir
efectos (no contaminados), de los que pueden resultar
más problemáticos (potencialmente
contaminados). La utilización de los NGR
se esquematiza en la Fig. 2,
donde se indican los criterios para la declaración
de un suelo como no contaminado, potencialmente
contaminado, o contaminado, con respecto a una
sustancia específica. Cuando la concentración
de dicha sustancia en el suelo es inferior a su
NGR, se puede afirmar que el suelo no está
contaminado con respecto a dicha sustancia específica.
Cuando la concentración en el suelo es
superior a 100 veces el NGR de dicha sustancia
se considera que el suelo está contaminado.
Para valores de concentración en el suelo
de un contaminante comprendidos entre los dos
umbrales anteriormente mencionados se considera
dicho suelo como "potencialmente contaminado",
siendo necesarios en ese caso estudios específicos
de valoración de riesgo para catalogarlo
finalmente como "contaminado" o "no
contaminado".
Figura
2.-: El uso de los Niveles Genéricos de
Referencia (NGR) en la declaración de suelos
contaminados.
La
metodología seguida para la definición
de "Niveles Genéricos de Referencia"
de los diferentes contaminantes se estructura
en los siguientes pasos:
-
Se fija un nivel de riesgo admisible
-
Se recopilan datos de toxicidad para las sustancias
- Se
definen tres tipos genéricos de usos
del suelo con un escenario de exposición
asociado a cada uno de ellos:
- suelos sin restricciones de uso
- suelos de uso urbano
- suelos de uso industrial.
-
Se seleccionan ecuaciones para el cálculo
de dosis para distintas vías de exposición.
- Se
calculan concentraciones de una sustancia en
suelo que suponen la dosis máxima admisible.
Hasta
el momento se han definido Niveles Genéricos
de Referencia para 60 sustancias contaminantes
prioritarias, y para los tres tipos genéricos
de usos del suelo. En el momento de redactar estas
palabras, estos NGR están en revisión
por el grupo de expertos de apoyo a la Dirección
General de Calidad y Evaluación Ambiental,
así como por las Comunidades Autónomas.
Además,
se ha elaborado documento-guía que establece
los criterios para el desarrollo de los NGR para
aquellas sustancias no incluidas en la lista de
contaminantes prioritarios.
b) Libro Blanco de la Reutilización
de Suelos Urbanos Degradados
Este
trabajo se centra en el estudio y análisis
de las posibilidades y alternativas para el nuevo
desarrollo de áreas industriales actualmente
abandonadas y con potenciales problemas de contaminación,
lo que en la denominación anglosajona se
entiende como "brownfields".
Dentro
de este tipo de emplazamientos requieren especial
atención aquellos que se encuentran ubicados
en áreas urbanas o en la proximidad de
éstas. Este interés deriva de que
en ellos confluyen problemas de naturaleza ambiental
(contaminación del suelo y riesgo para
la salud humana y los ecosistemas), problemas
de tipo social asociados al cierre y decadencia
de la zona y problemas de ordenación territorial
(pérdida de suelo virgen, limitación
al crecimiento de la ciudad y pérdida de
valor del suelo). Es precisamente esta particularidad
la que da lugar a que las posibilidades de reutilización
de estos terrenos pasan por conocer y poder satisfacer
de forma integrada esas exigencias medioambientales,
sociales y urbanísticas.
A
través del Libro Blanco de la Recuperación
de Suelos Urbanos Degradados se pretende ahondar
en la dimensión del problema en España
y en la necesidad de recuperación y reutilización
de este tipo de emplazamientos. Igualmente se
desea aportar una serie de medidas que faciliten
y favorezcan este tipo de actuaciones. Para ello
se desarrollarán los siguientes aspectos:
-
definición del contexto en el que se
enmarcan este tipo de terrenos
- problemática
asociada
- necesidades
administrativas, sociales, económicas,
urbanas y de información en el ámbito
nacional y autonómico
-
medidas para promover la reutilización
de estas áreas.
c)
Actividades como Centro Nacional de Referencia
de Suelos (CNR Suelos)
La
Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), con
el fin de poder cumplir con su mandato, consistente
en proporcionar a la Comisión de la Unión
Europea y a los Estados miembros información
objetiva, fiable y comparable, creó la
red EIONET (Red Europea de Información
y Observación del Medio Ambiente), iniciándose
su funcionamiento en 1994. Su objetivo principal
es crear un sistema permanente de información
y observación del medio ambiente, estableciéndose
como una red de Organismos en el ámbito
europeo que colaboran en el suministro de la información.
En la Fig. 3 se muestra la estructura
de la red EIONET.
Figura
3.- Estructura de la red EIONET
Los
Centros Temáticos Europeos (CTE) desarrollan
proyectos y tareas específicas definidas
por la AEMA en su Programa de Trabajo Multianual,
proporcionándole apoyo técnico y
científico en las diversas áreas
temáticas. Hasta el año 2000 existía
un Centro Temático Europeo de Suelos que,
tras la reestructuración de CTE emprendida
por la AEMA en el dicho año, se fusionó
con el antiguo CTE de Cobertura del Territorio
("Land Cover") para constituir el actual
CTE de Medio Ambiente Terrestre ("ETC Terrestrial
Environment").
Los
Puntos Focales Nacionales (PFN) son responsables
de las redes nacionales y de la conexión
a EIONET. En España el Organismo que ejerce
las funciones de PFN es la Dirección General
de Calidad y Evaluación Ambiental del Ministerio
de Medio Ambiente, a través de la Subdirección
General de Calidad Ambiental.
Los
Principales Elementos Componentes de las redes
nacionales de información (PEC) son Instituciones
y Organismos que recogen y proveen regularmente
datos en el ámbito nacional. Dentro de
esta categoría se incluyen los Centros
Nacionales de Referencia (CNR), los Puntos Focales
Autonómicos (PFA) en el caso de España,
y otros PEC.
Los
CNR son Instituciones u Organismos que son designados
por los Estados miembros para desarrollar labores
de coordinación técnica y para cooperar
con la AEMA en temas específicos. Además,
los CNR sirven de apoyo a los CTE proporcionando
datos e información necesaria para que
éstos puedan desarrollar su cometido.
Los
PFA organizan los flujos de información
en su ámbito territorial, y son responsables
de la coordinación de las redes de cada
Comunidad Autónoma y de su conexión
con la red EIONET española.
Además
de los PFA y los CNR, en la red se integran otros
Organismos e Instituciones, con el fin de ampliar
los flujos de información medioambiental
que necesitan el PFN y los CNR. Estos otros constituyentes
de los PEC pueden ser centros universitarios,
centros de investigación, laboratorios,
empresas, etc.
En
1996 el IGME fue designado CNR de Suelos por el
Ministerio de Medio Ambiente. Entre sus cometidos
destacan:
- ser
centro focal de captación y difusión
de la información existente en el ámbito
nacional sobre suelos en sus distintos aspectos
medioambientales.
- asegurar
el flujo regular de datos y metadatos sobre
suelos hacia el Centro Temático Europeo
y la AEMA.
-
crear una base de datos nacional sobre distintos
aspectos relacionados con la calidad ambiental
de los suelos.
- Formulación
y elaboración de indicadores ambientales
para suelos.
- Revisar
los informes de la AEMA y de los CTE antes de
su publicación.
- Elaborar
informes técnicos y dictámenes
a petición del Ministerio de Medio Ambiente.
- Establecer
relaciones científico-técnicas
con los diferentes CTE.
El
CNR Suelos ha elaborado una propuesta española
de indicadores de suelos, que ha sido elevada
al CTE, y actualmente está elaborando un
documento en el que se analiza la evolución
de los distintos indicadores. Este documento intenta
contemplar la problemática de los suelos
en España de una manera global, considerando
indicadores de presión, estado y respuesta.
3.2. Actividades
de colaboración con las Comunidades Autónomas.
Como
ejemplo de las actividades del IGME en colaboración
con las Comunidades Autónomas en materia
de suelos contaminados se presenta en este texto
una síntesis de los trabajos del proyecto
"Determinación de niveles de referencia
de metales pesados en suelos de la Comunidad Autónoma
de Madrid", desarrollado en el marco de un
convenio de colaboración suscrito entre
el IGME y la Consejería de Medio Ambiente
de dicha Comunidad Autónoma para la realización
de trabajos en el campo de los suelos contaminados.
Este convenio viene a dar contenido técnico
al Plan Regional de Actuación en materia
de Suelos Contaminados de la Comunidad Autónoma.
En
el Título V de la Ley 10/98 de Residuos
relativo a suelos contaminados se establece la
necesidad de contar con criterios y estándares
que permitan valorar el estado de contaminación
del suelo. De los trabajos hasta ahora realizados
por el grupo de expertos encargado de la elaboración
del desarrollo reglamentario de la misma, parece
claro que, dado el carácter natural y ubicuo
de los metales pesados, resulta conveniente que
los niveles de referencia se establezcan en el
nivel regional más que nacional. En este
sentido, este proyecto viene a proporcionar a
la Comunidad de Madrid instrumentos técnicos
(criterios de calidad) para la valoración
de informes de estado.
La metodología seguida comprende:
-
la definición de un conjunto limitado
de unidades significativas de suelos en la Comunidad
de Madrid.
- el
establecimiento de una red de muestreo en cada
una de estas unidades con una densidad proporcional
a su extensión.
- el
establecimiento de un programa de réplicas
de campo y laboratorio que permitan establecer
un procedimiento de control de calidad de los
datos.
- el
tratamiento de los datos y la definición
de valores de fondo y referencia a partir de
estadísticos puntuales.
Una
vez finalizada la etapa de diseño y toma
de muestras, se procedió a la realización
de determinaciones analíticas mediante
espectrometría de emisión de plasma
ICP y AA. Una vez recopilada la información
analítica sobre las concentraciones de
metales en las diferentes unidades litológicas,
se procedió a una depuración y validación
de la base de datos mediante la aplicación
de distintos criterios de naturaleza estadística.
A continuación se planteó una discusión
sobre la definición de niveles de fondo
y referencia y se procedió a definir los
mismos para las diferentes unidades litológicas
identificadas. Finalmente se estableció
un algoritmo de redondeo.
Con
esta información se ha procedido a definir
un valor de referencia para el conjunto de la
Comunidad de Madrid y se ha elaborado una guía
de aplicación.
3.3. Actividades
de colaboración con entidades locales.
Como
ejemplo de este tipo de colaboración, el
IGME tiene suscrito un convenio de colaboración
con el Ayuntamiento de Oviedo, cuyo fin es la
caracterización y recuperación ambiental
de terrenos de su propiedad sobre los que históricamente
se han desarrollado actividades industriales.
Dicha caracterización tiene como finalidad
determinar el grado de adecuación de los
terrenos a otros usos distintos y, en su caso,
definir los trabajos de recuperación ambiental
necesarios para alcanzar unos niveles de calidad
ambiental idóneos para el nuevo uso.
En
el marco de este convenio de colaboración,
el IGME ha desarrollado el proyecto "Caracterización
y propuesta de recuperación ambiental de
los terrenos de la campa central de la antigua
fábrica de explosivos de La Manjoya (Oviedo)".
Los
terrenos ocupados durante décadas por las
instalaciones de una fábrica de explosivos
en el paraje de La Manjoya presentan una gran
extensión, parte de la cual corresponde
al fondo de un pequeño valle sobre el que
se depositaron hace décadas las escorias
y cenizas procedentes de la tostación de
la pirita para la obtención de ácido
sulfúrico. Estos residuos ocupan en la
actualidad una superficie aproximada de 70.000
m2, con un espesor medio entre 1,5 y 2 m.
En
una primera fase del estudio se ha realizado una
analítica exhaustiva de los residuos y
de los suelos cubiertos por los mismos (1ª
campaña de muestreo: 27 calicatas y 8 sondeos).
Se ha analizado la muestra sólida de ambos
tipos de materiales, así como los lixiviados
obtenidos según la norma DIN indicada en
la Orden de la Generalidad de Cataluña,
de 15 de febrero de 1996, sobre valorización
de escorias (DOGC, nº2181).
Juzgando
los resultados obtenidos en base a lo dispuesto
en la mencionada Orden, se han podido delimitar
ciertas áreas donde los residuos no cumplen
las condiciones necesarias para que puedan ser
valorizables. La limitación principal es
el contenido en plomo y arsénico de la
muestra sólida, y aún en mayor medida
la concentración de plomo en el lixiviado.
Ante
las concentraciones tan elevadas que presentan
las cenizas en algunos elementos tóxicos
se ha procedido a la caracterización de
estos residuos según la Orden Ministerial
de 13 de octubre de 1989, en la que se determinan
los métodos de caracterización de
residuos tóxicos y peligrosos (RPTs), realizándose
los ensayos siguientes: de bioluminescencia, de
punto de inflamación, de reactividad, de
toxicidad aguda por vía oral en rata, de
toxicidad aguda por vía dérmica
en rata, de irritación, de corrosión
sobre piel en conejo y de reversión mutagénica.
En
estos ensayos se ha constatado que en algunas
ocasiones los residuos muestran ciertos niveles
de mutagenotoxicidad, que estudios posteriores
han relacionado con la presencia en los mismos
de compuestos nitrogenados derivados del tolueno
(principalmente DNT y TNT). Ante la gran superficie
y el consiguiente volumen de cenizas, las complicaciones
que se derivan de clasificar a todo el residuo
como RTP son importantes, por lo que se ha realizado
una campaña de muestreo específica
(2ª campaña: 175 calicatas) para poder
conocer con precisión la presencia y distribución
de estos compuestos en las cenizas.
A
partir de la realización de una valoración
de riesgos para la salud humana se determinó
la concentración residual de DNT y TNT
a alcanzar en los trabajos de recuperación,
es decir, la concentración objetivo de
la recuperación de los suelos contaminados.
En la Fig.
4 se muestra la distribución
de la concentración de DNT en las cenizas
de la campa central, siendo el valor del nivel
de referencia calculado de 100 mg/Kg.
A
partir de la información obtenida se ha
elaborado una propuesta de recuperación
ambiental que pasa por la excavación y
envío a depósito de seguridad de
las cenizas sobrecontaminadas por compuestos orgánicos
nitrogenados y la construcción de una estructura
de confinamiento "ad hoc" para el resto
de las cenizas que serían aquí depositadas
previa excavación. Dicha propuesta de recuperación
fue remitida a la Comisión de Medio Ambiente
del Parlamento del Principado de Asturias dónde
fue aprobada. Concluido este trámite también
se aprobó la solución genérica
por parte de la Consejería de Medio Ambiente
del Principado de Asturias.
Para
la localización exacta del depósito
de confinamiento, con carácter previo a
su diseño de detalle, se ha realizado una
Evaluación Preliminar de Impacto Ambiental
(EPIA) como es preceptivo en esta Comunidad.
Una
vez finalizado y aprobado en sus detalles el proyecto
de recuperación, el Ayuntamiento de Oviedo
plantea la posibilidad de acotar con mayor precisión
el volumen de cenizas contaminadas por TNT a enviar
al vertedero central de Asturias. Con tal fin
se realiza un tercer muestreo centrado en aquellas
áreas que han demostrado estar contaminadas.
Este consta de unas 250 muestras. Tras la evaluación
de los resultados se hace una estimación
más ajustada del volumen de cenizas a enviar
a vertedero que pasa de 18.000 m3 a 6.000 m3.
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